ÁMBITO DE FORMACIÓN ÉTICA
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EDUCACIÓN BÁSICA |
EDUCACIÓN SECUNDARIA |
EDUCACIÓN MEDIA |
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Se busca que el educando desarrolle capacidad y voluntad para
autorregular su conducta en función de una conciencia éticamente formada en
el sentido de su trascendencia, su vocación por la verdad, la justicia, la
belleza, el espíritu de servicio y el respeto por el otro. Se considerará que la escolarización ha sido exitosa cuando se
adviertan en los alumnos, capacidades para: |
En el plano de la formación ética se busca que los alumnos
afiancen su capacidad y voluntad para autorregular su conducta y autonomía en
función de una conciencia éticamente formada en el sentido de su
trascendencia, su vocación por la verdad, la justicia, la belleza, el bien común,
el espíritu de servicio y el respeto por el otro. La Educación Media debe promover en los alumnos la capacidad de: |
En el plano de la formación ética se busca que los adultos se
reconozcan, en cuanto sujeto de derecho, que tienen a la vez obligaciones,
derechos y oportunidades de participación y de reflexión crítica frente a la
actuación en sociedad. De manera particular, se espera que éstos afiancen
valores y actitudes fundamentales para la vida familiar, laboral y ciudadana,
tales como: respeto por los demás, responsabilidad a nivel personal y para con
los demás, compromiso, tolerancia, justicia, solidaridad, colaboración,
libertad, honestidad, lealtad, autonomía, estilos de convivencia pacífica y
democrática, actitudes de diálogo. El ámbito de la formación ética, la Educación de Adultos debe
estimular el fortalecimiento de competencias tales como: |
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Reconocer, respetar y defender la igualdad de derechos esenciales
de todas las personas, sin distinción de sexo, edad, condición física, etnia,
religión o situación económica. |
Conocer, comprender y actuar en concordancia con el principio
ético que reconoce que todos los «seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos y, dotados de razón y conciencia, deben comportarse
fraternalmente los unos con los otros» (Declaración Universal de Derechos
Humanos, Artículo 1o). En consecuencia, conocer, respetar y defender la igualdad
de derechos esenciales de todas las personas, sin distinción de sexo, edad,
condición física, etnia, religión o situación económica. • Valorar el carácter único de cada persona y, por lo tanto, la
diversidad de modos de ser. |
Comprenderse a sí mismos en cuanto sujetos de derecho lo que
implica responsabilidades consigo mismo, con los otros y la sociedad. c. Comprender y actuar en concordancia con los principios éticos
que están a la base de la Declaración Universal de Derechos Humanos, asumiendo
las implicaciones de éstos en su vida personal, familiar, social, laboral y
ciudadana. f. Respetar y defender la igualdad de derechos esenciales de
todas las personas, sin distinción de sexo, edad, condición física, etnia,
religión o situación económica, respetando y valorando las ideas y creencias
distintas de las propias en los espacios familiares, laborales, cívicos y
comunitarios, y reconociendo el diálogo como fuente permanente de
humanización, de superación de diferencias y de acercamiento a la verdad. a. Valorar el carácter único de cada persona y las implicaciones
éticas de ello. |
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• Ejercer de modo responsable grados crecientes de libertad y
autonomía personal y realizar habitualmente actos de generosidad y solidaridad,
dentro del marco del reconocimiento y respeto por la justicia, la verdad, los
derechos humanos y el bien común. |
• Ejercer de modo responsable grados crecientes de libertad y
autonomía personal y realizar habitualmente actos de generosidad y solidaridad,
dentro del marco del reconocimiento y respeto por la justicia, la verdad, los
derechos humanos y el bien común. |
d. Apropiarse de un conjunto de valores y actitudes esenciales
para la vida social democrática (solidaridad, respeto por la diversidad,
valoración de la justicia y el bien común) incorporándolos en su vida
laboral, relaciones interpersonales y vida ciudadana. |
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Respetar y valorar las ideas y creencias distintas de las propias
y reconocer el diálogo como fuente permanente de humanización, de superación
de diferencias y de aproximación a la verdad. |
Respetar y valorar las ideas y creencias distintas de las
propias, en los espacios escolares, familiares y comunitarios, con sus
profesores, padres y pares, reconociendo el diálogo como fuente permanente de
humanización, de superación de diferencias y de acercamiento a la verdad. |
e. Contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la sociedad en
que vive, a partir del cumplimiento y desarrollo de los valores y principios
éticos en su vida laboral, familiar y ciudadana. g. Favorecer una cultura de cumplimiento de la ley, la justicia y
el respeto por el otro. |
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